Imagina que todos tus días fueran exactamente iguales. Te levantas de la misma manera, tomas el mismo desayuno, tienes exactamente el mismo apetito, el mismo sueño, la misma sed que ayer. Imagina además que las personas que te rodean fueran exactamente igual que tú y tuvieran exactamente las mismas necesidades. Imagina que sales a la calle y han desaparecido los colores, las formas, los olores, los sabores, las texturas, los sonidos. Todo es monótono, homogéneo.

Esto parece algo exagerado, pero es algo que está comenzando a ocurrir.

¿Te has dado cuenta que consumes muchos productos que saben siempre exactamente igual?

¿Te has dado cuenta que algunos espacios naturales están siendo colonizados por una única especie vegetal?

Aunque parezcan originales y exóticas, hay especies vegetales que destruyen los ecosistemas e impiden que se desarrollen otras especies. Un ecosistema diverso, puede mantener todo tipo de especies animales y vegetales además de protegerse de otras más invasivas, lo que nos garantiza una vida mejor adaptada a los cambios.

El término biodiversidad fue acuñado en 1986 de la combinación de los conceptos “diversidad   biológica” y contiene todas las especies que forman un ecosistema. La Cumbre de la  Tierra en 1992, reconoció le necesidad de preservar el futuro de la biodiversidad y fue en el Convenio internacional sobre la Diversidad Biológica en 1994 cuando se declaró el Día Internacional de la Biodiversidad.

En realidad, existen tres tipos de biodiversidad, la  diversidad genética (que tiene en cuenta todas las combinaciones posibles de genes en todos los seres vivos), la diversidad de especies (que incluye todas las formas de vida posible que puede alojar un mismo ecosistema) y la diversidad de ecosistemas (que tiene en cuenta como en función del área geográfica y de las características de la misma,  se desarrollará un tipo u otro de ecosistema).

Conocer bien los ecosistemas es el primer paso para conservarlos. Y para ello, debemos encontrar un equilibrio entre la explotación de los recursos que garantizan la estabilidad y el funcionamiento de los ecosistemas.

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Y tú, ¿qué nos cuentas? ¿Te consideras una persona comprometida con la sostenibilidad y te gustaría compartir tu experiencia?, ¿eres un eco-emprendedor? ¡Esperamos vuestras sugerencias!